Ciclo sexual en las perras

Las perras tienen su primer celo, es decir llegan a la pubertad, en el caso de las razas pequeñas a los 6 ó 10 meses, alargándose incluso hasta el año de edad para las razas de gran tamaño.

Tienen normalmente dos celos al año.

Existen cuatro partes diferenciadas en el ciclo sexual que reciben el nombre de proestro, estro, diestro y anestro.

El veterinario llevará a cabo un examen físico y hará preguntas como cuándo se presenta el problema.

Proestro

La primera fase es la de proestro, se reconoce porque comienza con sangrado vaginal y la vulva aumenta de tamaño.

Esta fase dura 10 días de media, pero puede variar entre 3 días y 3 semanas.

Los machos se ven atraídos, pero las hembras todavía no son receptivas y rechazan al macho, girándose y sentándose, haciendo imposible la monta. Muchas perritas se lamen la vulva y evitan en ocasiones que nos demos cuenta del sangrado.

Estro

La segunda fase es la de estro o celo verdadero, que comienza cuando la hembra es receptiva y termina cuando rechaza de nuevo a los machos.

Al igual que la fase anterior dura unos 10 días, pudiendo variar entre 3 y 21, en esta fase ya perra no se gira, sino que busca al macho y ladea la cola para exponer la vulva.

Constituye el momento óptimo para que la hembra se quede preñada.

Diestro

La tercera fase es la del diestro, que dura unos 2 meses (igual que una gestación).

Ya no existe atracción entre los dos sexos y si ha habido monta, y gestación se desarrollarán los signos típicos de la preñez: crecimiento del abdomen, aumento de peso, presencia de leche en las mamas al final de estos 2 meses, etc.

Anestro

La cuarta fase es la de anestro, o fase de reposo sexual. Es la más larga y es el tiempo que pasa entre dos ciclos de la perra, unos 6 meses.

En esta fase no hay actividad sexual de ningún tipo.

Ciclo sexual en las gatas

Las gatas son diferentes a las perras pueden tener varios celos seguidos, en una determinada época del año y están influenciadas por la temperatura y la luz solar.

A medida que los días se hacen más largos y aumenta la temperatura, la gatas comienzan a entrar en celo y a manifestar la sintomatología típica de intranquilidad, ronroneo, se frotan con nosotros y con otras superficies de la casa, ruedan y maúllan continuamente recorriendo toda la casa con el rabo levantado.

En muchas ocasiones todos estos signos aparecen o se acentúan durante la noche.

En condiciones naturales de luz y temperatura (estado salvaje ), llegado el otoño entrarían en una fase de reposo absoluto , que se alargaría hasta el invierno, pero el hábitat de nuestros animales está alterado con las calefacciones y luz artificial de las casas, viéndose incrementado el periodo de actividad sexual.

La edad de la pubertad en gatas, es decir cuando son capaces de tener ciclos sexuales, es muy variable, pero debe existir en teoría un desarrollo corporal de un 80% del peso final, lo normal es que ocurra a los 8 a 10 meses.

Fuentes: laclinicaveterinaria.com