Invertir en una plaquita, y que tenga los datos actualizados, ayuda a que nuestros peluditos regresen a casa.

Nuestras mascotas, perros y gatos, forman parte de nuestra familia. Somos responsables de su alimentación, bienestar y cuidados en general. Como parte de las medidas básicas de prevención, nuestros peluditos deben traer una placa de identificación.

En países como Reino Unido, la identificación de las mascotas es un requisito obligatorio por ley. En Estados Unidos, por ejemplo, se usan las placas y los inserción de chips con el historial completo, sin embargo, no es obligatorio. En países de Latinoamérica, organizaciones animalistas recomiendan el uso de la placa, ya que incrementa las posibilidades de que el animalito regrese a casa.

En cualquier momento nuestro perro o gato puede salir de la casa, soltarse de la correa, salir por la ventana. Son descuidos que pasan. A veces, por ruidos fuertes como fuegos artificiales, truenos en plena tormenta, hasta temblores o inundaciones, los animalitos tienden a salir corriendo del miedo. Una plaquita con datos de contactosiempre es útil para encontrarlos.

(cc) cogdogblog / Flickr

En la placa de identificación se recomienda incluir: nombre de la mascota, nombre del dueño, teléfono de contacto, dirección o correo electrónico — si el espacio es reducido, se puede poner sólo el nombre de la mascota y un teléfono de contacto. Si en tu país existe el servicio de chip, un sistema que realmente sirva, valdría la pena invertir en ello.

Actualmente existen otros sistemas que, al igual que las placas,dependen de la buena fe de la comunidad. Hay plaquitas con códigos QR únicos que, al escanearlos con tu smartphone, te da la información completa del animalito y a la vez envía un mensaje a su dueño, con los datos de dónde se ha hecho el escaneo. Esto aumenta las posibilidades de que nuestros peluditos vuelvan con su familia.

Recordemos que de los perros que se pierden sin plaquita, sólo el 10% regresan a casa. Una cantidad muy baja. Algunos encuentran otras familias, otros terminan en la calle o en el antirrábico.

Invertir en una plaquita puede evitar sufrimiento y pérdidas, es una muestra de amor, la posibilidad de reencontrarnos con nuestras mascotas.

Fuente: veoverde.com